sábado, 26 de mayo de 2007

La amistad

Una persona no puede vivir sin amigos.
Son los amigos los que apuntalan las paredes de tu mente para que esta no decaiga cuando esta la marea baja. Con ellos compartes fiestas, compartes amores, compartes secretos y lo mejor de todo es que conociendo como eres aun siguen siendo tus amigos.
La amistad es uno de los valores que las personas deberían respetar y buscar en sus vidas.
Para mi los amigos son aquellas personas por las que daría mi vida sin pensarlo si la suya estuviese en peligro.
Apoyamos nuestros hombros en los diferentes campos de batalla que nos presenta esta guerra y nos defendemos espalda con espalda para evitar la fatal caída.
Son ángeles que espadas en mano participan en la lucha contra tus demonios interiores. Y aunque no son de mi misma sangre podría llamarles "Hermanos" sin atisbar duda alguna.
Una persona no se mide por su dinero ni por sus amoríos ni por sus posesiones, una persona se mide por los amigos que le acompañan, protegen, aconsejan y respetan a lo largo de su corta vida.

lunes, 21 de mayo de 2007

El primer paso.

Fué el primer impulso, el primer paso,el avance fisico y mental en la vida lo que me ha llevado hasta aquí.

Deberia dar la bienvenida a todo aquel que comparta su tiempo con el mío a través de esto, pero, sinceramente, hoy solo quiero disfrutar de mi compañera y amiga la soledad.
¿Que hace fuerte a una persona? ¿Su cuerpo? ¿Su mente? ¿O tal vez el temor o respeto de aquellos que le rodean? ¿Acaso soy fuerte por mi cuerpo? No más que otros. ¿Acaso soy fuerte por mi mente? Lo dudo mucho. ¿Acaso soy fuerte a través del temor o el respeto? Rotundamente no. La verdadera pregunta es: ¿Lo soy?
Se que parece una locura, pero en un mundo de locos no es el cuerdo el rey, el cuerdo muere ahorcado en un olivo arrastrado por su sentimiento de culpa.
Es mi esencia lo que me da fuerza, es mi esencia lo que mueve el mundo que me rodea, la maquinaria bien engrasada y silenciosa que pone en marcha mi cuerpo y enciende mi mente todos los amaneceres.
Es mi perseverancia y mi autoimposición lo que me convierte en un guerrero frente a un mundo de cobardes. El honor y el orgullo son los que guían mi mano y mi corazon. Incluso yo he huido alguna vez de mis problemas, pero si quereis saber la verdad, si les dais la espalda os golpearan entre los omoplatos mas fuerte que si los hubieseis esperado de frente.
Es la indiferencia frente a los demás lo que nos convierte en viles y cobardes, la omisión de aquellas acciones que consideramos correctas por miedo al dolor o a la diferencia. Ningún dolor es malo, pues podemos aprender de él, podemos adaptarnos. El cuerpo y la mente lo asimilan todo a una velocidad que os sorprendería. Al fin y al cabo, con cada acto de omisión que cometemos, manchamos nuestra misma esencia con algo que no se puede lavar o cambiar, el hedor de la culpa puede ser peor que la propia muerte.
Hay que luchar por todo aquello que consideremos correcto, hay que morir por una simple flor si eso limpia nuestro ser, hay que hacer lo correcto si con ello sabemos que nuestra alma segura pura.
Yo lucho. Lucho por aquello que creo correcto, por aquello que otros evaden y lucharé para evitar que una rosa se quede sin pétalos si con ello me siento libre.
La vida media de una persona es de 75 años (27.375 días), ¿Cuantos días te los has pasado llorando? ¿Cuantos días simplemente los has dejado pasar pensando que el siguiente sería mejor? ¿Y si no hay siguiente? Piensa.
Cierra los ojos por hoy. Piensa.